
Pues hoy vamos a tele transportarnos en el tiempo a IBIZA, ciudad de la lujuria y de los vicios (todo un infierno para mí, puesto que no me lleve casi NADA de ese viaje personalmente.)
Todo se remonta en Septiembre de este mismo año, en el que ilusa de mí quise regalarle un viaje a Jaime, encaprichada con la idea de que Ibiza abarcaría algo más que drogas y fiesta.
Erase un buen día, una chica que ilusionada con la idea de viajar entró en una agencia de viajes. Allí la esperaban dos muchachas dispuestas a robarle el dinero banalmente (para la susodicha), puesto que lo único que hizo fue quemar el dinero que tanto le había costado ganar v_v'. Sacó los billetes y reservo una habitación en un hotel muy céntrico de la Vila de Ibiza llamado LOS MOLINOS, (5 min. a pie). Total… 800 euros la broma + 200 y pico el sustento en la isla.
Llegamos a la isla después de una gran noche de incomodidades durmiendo en butacas medio rotas… (Jamás viajéis en TRANSMEDITERRANEA, a no ser que tengáis camarote) Me asomé corriendo por uno de los dos lados del barco, con la mala suerte de asomarme por la parte menos bonita que daba a la isla, para mi sorpresa lo que se acontecía delante de mí era LLORET!!!!!!! Pero que broma es esta? –Pensé. Jaime vino en mi busca y me dijo… Ven mira por este lado… y fue cuando vi la única parte aprovechable del viaje, EL PUEBLO DE IBIZA.
Nos bajamos del pestoso barco y nos pusimos en busca del hotel LOS MOLINOS. Para mi sorpresa, lo que me esperaba en esos 4 días sería una experiencia un poco lamentable ya que el primer día ya me di de bruces con un yonki pinchándose en las afueras de la muralla del pueblo… El tercer día también tuve la suerte de encontrarme con otro despilfarro de esta sociedad en la cual vivimos, pinchándose sentadito en una escalera cercana al hotel.
En fin, lo único que me he podido llevar del tan deseado viaje fue un exvoto que adquirí en el museo arqueológico junto con un poquito de cultura de la antigua Necrópolis de la isla y un poco de cultura gastronómica como el flaón (mmmm riquísimo jaja).
PD: Ya que estábamos en Ibiza, el segundo día nos dispusimos a visitar FORMENTERA, de la cual tan solo salvo las reservas naturales. Con esto concluyo mi post y recomiendo Ibiza a toda aquella gente que vaya buscando fiesta y desenfreno.